deberesLA DISCIPLINA Y EL BUEN COMPORTAMIENTO EN LA ESCUELA Y EL HOGAR
Si UD. mi querido maestro, padre de familia, hacen una reflexión profunda sobre la disciplina, se va a dar cuenta que ésta no es un instrumento de educación (conforme a veces se cree). Es al revés, la disciplina es uno de los logros de nuestra educación. Es decir, es el resultado de la educación que brindamos.

UNA DE LAS GRANDES IMPERTINENCIAS QUE COMETEMOS LOS PADRES DE FAMILIA POR EJEMPLO ES HACER LA TAREA A NUESTROS HIJOS. ELLO TAMBIÉN GENERA INDISCIPLINA, PEREZA Y DESIDIA.

Por ejemplo, nos cansamos de hacer normas de convivencia, repetir reglas, formas de comportamiento, condicionar a nuestros hijos, Reglamento interno. Amenazamos con la sanción, la expulsión, dejar sin recreo, sin propina, llamar a los padres, etc. Y, la indisciplina sigue igual o peor, sobre todo cuando no estamos presentes. La disciplina no es parte de la naturaleza humana, son condiciones que es preciso crear por medio de la  ducación y sobre todo la persuasión.

Por el miedo se puede bajar la indisciplina,
es decir la imposición de leyes o reglas, pero el contexto es hostil, indiferente, incumplimiento de aquellos que deben ser los primeros en cumplir, decimos no mentir y somos los primeros en hacerlo, entonces algunos niños y jóvenes retan al sistema con un comportamiento diferente a lo establecido, nos retan a los maestros, a los padres, se vuelven rebeldes. ¿Qué se ha logrado? Nada más que un régimen que no sólo no responde a los intereses de una buena disciplina, sino también un régimen que no se cumple.

En el caso de los maestros, es común observar en algunos una doble actitud: Cuando están entre ellos, son alegres risueños y desenvueltos y, cuando entran al aula, se ponen rígidos, serios, con rostro adusto y severo. Se transforman en “autoridad”.- “Si no éstos (alumnos) no me hacen caso”-. Dicen.

En el caso de algunos padres, lo único que hacen para lograr “obediencia” es gritar o castigar. Todos nos olvidamos de la persuación que debe ser permanente, no flor de un día.

Ahora bien, tiene que haber una “buena disciplina”, pero ésta tiene que ser racional y justa y el que cumple tiene que estar consciente de ello, es decir participar, proponer y aprobar y luego aplicarlo voluntariamente. Necesitamos entonces una disciplina justa y racional, consciente y voluntaria. ¿Cómo lograrlo?:

1.- El maestro debe hacer el esfuerzo de inculcar a sus alumnos objetivos y metas y cómo lograrlos y cumplirlos. El padre de familia tiene que hacer lo mismo.

2.- Debe entender el maestro que la disciplina no es uniforme, cada alumno tiene sus características y forma de trato. Igual sucede con los hijos, cada uno es diferente del otro y así es su respuesta. Jamás pueden haber respuestas uniformes.

3.- En el caso de problemas serios de conducta o aprendizaje, debe formar pequeños colectivos de apoyo: Los amigos solidarios que vienen a ser los guías y asesores del niño y/o joven en dificultad y planificar juntos la alternativa de solución, jugando dialogando y persuadiendo. Buscar también que nuestros hijos se apoyen unos a otros. Jamás desmerecer a uno y alabar al otro, se siembra la discordia. Los hijos lo captan fácilmente. Después estamos diciendo ¿Por qué se pelan tanto estos chicos? Son celos que nosotros mismos sembramos.

Entonces: La palabra clave es persuadir. En el caso de la escuela, se moviliza toda el aula y, cada logro debe ser celebrado con júbilo también por toda el aula. Al final vamos a tener estudiantes observadores y reflexivos y poco a poco vamos a lograr una disciplina consciente y democrática. La persuasión y la educación antes que la imposición. Es decir crear la necesidad de la disciplina y luego la autodisciplina.

Cierto nivel de severidad es necesaria algunas veces,
pero como parte de la lección. Son los extremos: No es lo mismo decir por ejemplo ¡No lo hagas!, (con violencia y severidad), a decir, por favor no lo hagas, con firmeza y persuasión. Sancionar sin humillar también a veces se hace necesario. Siempre pensando en dar una lección y para corregir errores en forma consciente.

Publicado por Carlos Villacorta Valles en “Caoba C”

  1. tere says:

    Me parece bien todo lo que dice.

  2. Ana Isabel says:

    Es razonable…

  3. sofia says:

    Bueno, k los profesores a veces tiene razón, pero en algunos casos no porque se pasan con los alumnos…………

  4. sofia says:

    Bueno k tiene razón……..

  5. MARIA says:

    Hola soy una madre joven y tengo una niña con un sindrome y con acoso escolar,lo de la disciplina es muy importante,pero yo creo que primero tenemos que empezar los padres a poner disciplina y que nuestros hijos las cumplan,y despues seguro que en clase se comportan mucho mejor,pero la base esta en las casas,en las familias,si no hay una buena base los hijos no cojeran disciplina en ningun sitio,y lo digo por experiencia,es un orgullo que un profesor te diga,que tu hija/o,es muy educado y disciplinado y eso me ha pasado a mi,por eso lo digo.Mucha suerte en esta lucha que yo tanto apoyo,y que las familias sean concientes de todo cuando se tiene un hijo. UN SALUDO

Powered by WP Hashcash